Rabat se reinventa: una ciudad marroquí que desafía el tiempo

Leila Slimani, la aclamada autora, regresa a su hogar, Rabat, para desvelar la transformación radical que ha experimentado esta ciudad marroquí.

De capital dormida a vibrante corazón del reino

En los años 80, Rabat era considerada una ‘capital dormida’, eclipsada por el glamour de Casablanca o la exuberancia de Marrakesh. Pero Slimani, que regresa cada verano y parte del invierno a su ciudad natal en Lisboa, revela una Rabat que, año tras año, se vuelve más hermosa y dinámica. La infraestructura ha florecido, los espacios culturales se han multiplicado y los jardines han sido meticulosamente restaurados.

Un legado histórico y una identidad en evolución

Un legado histórico y una identidad en evolución

Rabat se encuentra en el corazón del valle del Bouregreg, un oasis verde donde cientos de aves, especialmente estoricos, encuentran su hogar. La ciudad es un crisol de historias: desde los asentamientos de los andalusíes tras la Reconquista española hasta la creación de una república pirata en el siglo XVII. Incluso su padre descansa en el cementerio marítimo, a la orilla del Atlántico – un lugar que Slimani considera su verdadero hogar, donde siempre regresará.

La ciudad que inspira la ficción

La ciudad que inspira la ficción

Sus dos volúmenes de la saga ‘En el país de los otros’ – incluyendo ‘Te tomaré el fuego’ – están ambientados precisamente en esta Rabat de los años 70, una ciudad de poder, conspiraciones y una vida artística e intelectual vibrante. Slimani describe Rabat como una fuerza constante en su vida, una fuente inagotable de inspiración.

Recomendaciones locales: una guía personal

Hotel: La oferta hotelera ha crecido considerablemente, con opciones para todos los gustos y presupuestos. El Waldorf Astoria en el Mohammed VI Tower ofrece vistas panorámicas impresionantes de la ciudad. Personalmente, me inclino por el Balima Hotel, una joya de Rabat con una rica historia y actualmente en proceso de renovación. El Story Rabat boutique hotel, con su jardín encantador y diseño cuidado, también es una excelente elección. Restaurante: La gastronomía marroquí es una delicia. Al Marsa, en el puerto, es un clásico que evoca España con sus paellas. Juanita Banana, un nuevo espacio mexicano, es ideal para una noche animada. Muskaan destaca por su cocina refinada y terraza amplia. Para el desayuno, los cafés frente al mercado central ofrecen crepes tradicionales, huevos con carne curada y hasta tagines para los más aventureros. Café: No puede faltar el té, y el Café Maure en la Casbah des Oudayas es un imprescindible, con sus deliciosos pasteles. Postre: Maymana patisserie es una parada obligatoria, con sus exquisitos dulces marroquíes y su pan, considerado uno de los mejores del país. Late night: La legendaria La Mamma, donde los padres de Slimani se conocieron en los años 70, sigue siendo un punto de encuentro inigualable. Teatro: El Royal Theatre de Rabat, África’s largest theater, diseñado por Zaha Hadid, es una obra maestra arquitectónica. Mejor plato: Un couscous recién hecho en Ciciona, con vistas al valle del Bouregreg y a las ruinas de Chellah. Tiendas: La Medina Crush ofrece una selección de ropa y accesorios marroquíes con un toque moderno. Houria Tazi Workshop es un testimonio del arte de la orfebrería, con piezas únicas elaboradas a mano. Arte: El Museo de Fotografía, ubicado en Borj El Kebir, exhibe obras de arte contemporáneo marroquí. El Museo Mohamed VI de Arte y Arte Moderno cuenta con una colección permanente y exposiciones temporales de alta calidad. Libros: La librería en el Museo Mohamed VI ofrece un ambiente acogedor y un excelente asesoramiento. Flores: El Mercado Central, un lugar vibrante y lleno de vida, ofrece una amplia selección de flores frescas. Traslado: El tranvía es una forma cómoda y eficiente de moverse por la ciudad. Excursión de un día: Salé, la antigua ciudad rival de Rabat, ofrece una rica historia y una medina encantadora. Mejor vista: El Mohammed VI Tower, con sus impresionantes vistas panorámicas de la ciudad. Joya arquitectónica: El centro histórico de Rabat, con sus edificios Art Déco de principios del siglo XX, es un testimonio de la arquitectura francesa. Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen un clima agradable y una luz excepcional.

Un lugar para inspirarse

Rabat es más que una ciudad; es una fuente inagotable de inspiración para Leila Slimani. Su historia personal, sus raíces y su profunda conexión con este lugar único se reflejan en su obra, y es evidente que Rabat permanecerá para siempre en su corazón.